Acertar las cortinas de cada salón

Este salón necesitaba ampliar la cantidad de luminosidad, así como ganar intimidad de noche. Para conseguir ambas cosas, se decidió colocar unas cortinas enrollables, de forma que durante el día les permite contar con la entrada de luz solar, y por la noche mantienen su intimidad. No querían nada muy serio, por eso optaron por cortinas de ollaos con barra, que junto con las enrollables quedó resultado bonito y funcional. En este caso, acertamos a la perfección las cortinas para el salón.

Habitaciones diferentes, cortinas distintas

Dos habitaciones muy distintas, una para chico y otra para chica. En este caso el chico buscaba una cortina práctica, poco vistosa, y que le ocupara el menor espacio posible, por lo que lo tuvimos claro fácilmente: una cortina enrollable. En el caso de la chica, buscaba algo más vistoso, pero su dormitorio contaba con poco espacio. Decidimos adaptar el color de las cortinas a los diferentes colores de la habitación en tonos verdosos. El acabado final quedó muy estético a la par que práctico, algo que también era fundamental ya que esta ventana en cuestión se utilizaba mucho.

Cortina noche y día tradicional

Cuando comenzaron a conocerse las cortinas noche y día esta era la combinación por excelencia. Hacía tiempo que no colocábamos unas cortinas de este tejido, y al volver a verla colgada vimos que no había pasado nada de moda, sigue dando un resultado muy bonito.

El poder decorativo de los paneles japoneses

¡Qué atrevidos y bonitos quedaron estos paneles japoneses!

Los paneles japoneses son una opción que nos encanta, ya que, aunque a veces el cliente no lo tiene claro, el resultado siempre les parece fantástico. En este caso, el espacio disponible y la luz que entraba por la ventana pedía a gritos colocar unos, la combinación quedó perfecta.

 

Enrollables para ganar intimidad

Esta vez nos trasladamos a la avenida Gaudí de Barcelona. Se trata de una calle muy transitada, por lo que esta vivienda en el primer piso cuenta con poca intimidad, ya que desde la calle se podía ver toda la estancia prácticamente. La solución fue sencilla: unas cortinas enrollables noche y día de color blanco. De esta forma, consiguen la ansiada intimidad, a la vez que no pierden nada de claridad y luminosidad en la casa. ¡Incluso quedaron chulas desde la calle!

Paneles japoneses para la cocina

A la hora de elegir las cortinas para la cocina las opciones son múltiples. En este caso, nos encontramos en un hueco con difícil acceso para limpiar. Por eso, se optó por colocar paneles japoneses, ya que resulta muy sencillo retirarlos y lavarlos, para volverlos a colocar después.

Para darle mayor atractivo se hizo un degradé de colores que quedó muy bien, y sobre todo mucho más cómodo.

Cortinas para habitaciones opuestas

En este caso, tuvimos que buscar las cortinas perfectas para las habitaciones de dos hermanos. Se trataba de dos chicos completamente opuestos, lo cual se refleja claramente en las cortinas seleccionadas. Elegimos cortinas enrollables para una habitación elegante, sobria y discreta. En la otra habitación, todo lo contrario, unas cortinas color naranja muy alegres, llamativas y divertidas. Ambas se ajustaron perfectamente al estilo y el acabado final fue muy bonito.

 

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Habitaciones con una luz especial

En cuanto llegamos a esta casa nos dimos cuenta de la luz tan bonita que había en esta habitación, por lo que optamos por una opción que la realzase. Costó encontrar un color para este paqueto que combinara con el armario, el cuadro y la lampara. Después de comparar diferentes colores y tejidos, al final se decidió por un tono rojizo. La clienta quedó muy satisfecha, por lo que podemos decir que en este caso valió la pena dedicar un rato a elegir el color idóneo y así acertar de lleno.

 

Conseguimos intimidad con cortinas enrollables

En este salón conseguimos recuperar espacio colocando enrollables libres de PVC. Antes de la reforma, tenían unas cortinas convencionales muy bonitas, pero que les ocupaban mucho espacio, de forma que si las abrían perdían su intimidad al tener vecinos cerca. Con esta nueva opción pueden subir y bajar las cortinas, colocándolas en la posición que prefieran dependiendo de la entrada de luz o las necesidades de cada momento. Incluso dejándolas a media altura conservan su intimidad, además de tener mayor amplitud visual en el espacio.

 

Cortinas para regular la entrada de sol

En este salón nos encontramos con una entrada de luz y sol excesivo, con riesgo de dañar muebles y demás. Por eso, se decidió colocar enrollables de tejido, térmicas y libres de PVC, logrando así dejar pasar la luz sin que los rayos del sol dañen ningún elemento del salón, y consiguiendo evitar que entre tanto calor. Se pudo hacer una sola pieza para cada ventana, ideal para no tener una apertura entre las cortinas. Además, para darle mayor comodidad, se instalaron motores con mando.